LA ETERNA NEGRA
Observo en su brillo el claro reflejo
que el lucero deja con tibia actitud,
a gente madura y a la juventud,
que firme se suma al dulce cortejo.
Su paso fue firme además de parejo;
nos supo mostrar, con tenaz plenitud,
que el tiempo eterniza la sabia virtud,
del ser cuya voz susurra un festejo.
Jamás te marchaste, Mercedes Sosa,
y estarás por siempre regando cantares,
a través de cerros, montaña y mares,
el eco dirá que luces cual Diosa.
Recibe el atisbo, de una simple prosa,
que en soneto funde la voz de millares.-
Aldo Arcerito
